Palabras de Sultân Valad: citas sufíes

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Sultân Valad (1226-1312), hijo de Rûmî, recogió la enseñanza de su padre y organizó la orden mevleví. Sus Ibtidâ-nâme e Intihâ-nâme son fuentes mayores sobre el sufismo anatolio.

Sultan Valad: paciencia y plenitud de la fe

Aprende el sentido de este secreto que Dios ha revelado en el Corán: si os vuelve desdichados o dichosos, tristes o llenos de esperanza; si perdéis vuestros bienes, o si tenéis problemas de orden espiritual; si vivís otra cosa que os envía el cielo, sed pacientes, a fin de que os lleguen millares de gracias divinas. Quien soporta pacientemente la pena que viene de Dios obtendrá la plenitud de la fe. El Corán anuncia una buena nueva para los que son pacientes, porque después obtendrán una gran alegría. Deben percibir la gracia incluso en el enojo divino y deben pensar en Él con serenidad, aferrándose a Él con todo su corazón y toda su alma. Dios es la misericordia absoluta, y ninguna desgracia puede provenir de Él.

Sultan Valad: estás dormido, despierta

Considera las falsas pistas y comprende: estás dormido, despierta. Las alegrías y las penas de este mundo son como un sueño. Son semejantes al espejismo que se toma por agua.

Sultan Valad: el cuerpo no es más que una jaula para el pájaro del alma

Dios te ha dado los medios de hacer actos caritativos y de avanzar en Su camino. Considera la naturaleza de los hombres, no su apariencia. El cuerpo no es más que una jaula para el pájaro del alma. Si se llena un saco de trigo o de oro, lo que importa no es el saco, sino lo que hay dentro. En este mundo efímero, el cuerpo está prestado por unos días. Piensa en Dios y no en los asuntos de este mundo. Nada permanece, salvo Dios. Dichosa el alma que, sin cesar, invoca su nombre.

Sultan Valad

Las palabras y las discusiones son un velo sobre el camino del amor. Son inútiles. La palabra atestigua la resistencia de la individualidad.

Sultan Valad

Si comprendes que estás sin poder y que no hay otro que el de Dios, entonces te beneficiarás de la potencia divina. Si sacrificas tu cuerpo, ganarás tu alma… Dios te ha concedido la existencia para que te aniquiles y para que tu individualidad decrezca hasta no ser ya nada. Rebájate y haz de ti mismo una nada. Parte hacia Dios, no permanezcas en ti mismo.

Sultan Valad

El shaykh te purifica… Es imposible aprender un oficio en solitario. Una vela se enciende al contacto de la llama de otra vela. Si no se acerca a ella, permanecerá apagada.

Sultan Valad

Lo que gastes de tu vida sin consagrarlo a Dios, el Día de la Resurrección sabrás que lo habrás perdido, mientras que cosecharás el fruto de tu sumisión.

Sultan Valad

Los incrédulos son como gotas caídas en la tierra; los creyentes, como gotas de agua en el mar. Estos últimos están unidos a su origen, los otros están encarcelados en el limo terrestre. Lo exterior es perecedero. Lo interior es eterno.